Fiscalidad e impuestos

Gastos Deducibles del alquiler de una plaza de garaje

Conoce qué gastos puedes deducir en el IRPF al alquilar una plaza de garaje y cómo afectan al cálculo del rendimiento neto.

¿Qué gastos se pueden deducir al alquilar una plaza de garaje?

Cuando una plaza de garaje se alquila y sus ingresos tributan como rendimientos del capital inmobiliario, determinados gastos pueden reducir el rendimiento neto que debe declararse en el IRPF.

La normativa permite deducir los gastos necesarios para obtener los rendimientos, además de la amortización del inmueble cuando se cumplen los requisitos correspondientes.

Esto no significa que cualquier gasto relacionado con la plaza pueda descontarse automáticamente. Debe cumplir las condiciones establecidas para cada concepto y poder justificarse.

La Agencia Tributaria recoge los gastos deducibles para determinar el rendimiento neto del capital inmobiliario.

Principales gastos deducibles de una plaza de garaje alquilada

GastoTratamiento general
Comunidad de propietariosPuede ser deducible cuando es soportada por el propietario y está vinculada al inmueble alquilado.
IBI y determinadas tasasPueden deducirse determinados tributos y tasas que recaigan sobre el inmueble, siempre que no tengan carácter sancionador.
SegurosPueden incluirse las primas de determinados seguros relacionados con el inmueble.
Reparación y conservaciónPueden deducirse los gastos destinados a conservar la plaza o mantenerla en condiciones de uso.
Intereses y financiaciónDeterminados intereses y gastos de financiación relacionados con la adquisición o mejora del inmueble pueden ser deducibles, sujetos a los límites establecidos.
Administración y gestiónDeterminados gastos satisfechos por la administración, vigilancia, portería u otros servicios relacionados con el inmueble pueden ser deducibles.
Defensa jurídicaPueden resultar deducibles determinados gastos ocasionados por la formalización del arrendamiento o la defensa jurídica relacionada con el inmueble.
AmortizaciónPuede deducirse fiscalmente la amortización correspondiente al inmueble conforme a las reglas establecidas para su cálculo.

Reparaciones y mejoras no son lo mismo

Es importante diferenciar los gastos de reparación y conservación de las inversiones o mejoras realizadas en la plaza.

Una reparación destinada a mantener el inmueble en condiciones de uso puede tener la consideración de gasto deducible conforme a las reglas del IRPF.

Una mejora que aumenta el valor, capacidad o características del inmueble no debe tratarse automáticamente de la misma manera.

Por tanto, realizar una obra en una plaza de garaje no significa necesariamente que todo su coste pueda descontarse como gasto del alquiler en ese ejercicio.

Límites para intereses, financiación y reparaciones

Existe una limitación específica para determinados gastos.

La suma de los intereses y otros gastos de financiación, junto con los gastos de reparación y conservación, no puede superar para cada inmueble la cuantía de los rendimientos íntegros obtenidos.

Las cantidades que excedan ese límite pueden deducirse en los cuatro años siguientes, respetando nuevamente el límite establecido para cada ejercicio.

Puedes consultar esta regla directamente en el artículo 23 de la Ley 35/2006 del IRPF publicada en el BOE.

¿Cómo funciona la amortización?

La amortización permite reconocer fiscalmente la depreciación del inmueble y puede reducir el rendimiento neto aunque no represente un pago anual realizado por el propietario.

Su cálculo está sujeto a reglas específicas y no consiste simplemente en aplicar un porcentaje sobre el precio total pagado por la plaza.

Entre otras cuestiones, debe distinguirse la parte del valor correspondiente al suelo, que no se amortiza, de la correspondiente a la construcción.

La Agencia Tributaria explica las reglas para calcular la amortización de los inmuebles alquilados.

¿Qué ocurre si la plaza solo está alquilada una parte del año?

Si la plaza únicamente está alquilada durante determinados meses, el período de arrendamiento puede afectar a la deducibilidad de algunos gastos.

No debe asumirse que todos los gastos anuales pueden descontarse íntegramente cuando el inmueble solo ha generado rendimientos durante una parte del ejercicio.

Por ello, al calcular el rendimiento del alquiler hay que tener en cuenta tanto los ingresos obtenidos como el período durante el que la plaza ha estado efectivamente arrendada.

¿Qué gastos no deben deducirse directamente?

No deben considerarse automáticamente como gasto deducible todos los desembolsos relacionados con la plaza.

Entre las situaciones que requieren especial atención están:

  • Sanciones y recargos de carácter sancionador, que no son gastos deducibles por esta vía.
  • Mejoras del inmueble, cuyo tratamiento es diferente al de una reparación o conservación.
  • Gastos que no puedan justificarse adecuadamente.
  • Gastos que no estén relacionados con la obtención de los rendimientos del alquiler.

Por ello, es recomendable conservar facturas, recibos y justificantes que permitan acreditar los gastos asociados a la plaza.

Ejemplo sencillo

Supongamos una plaza de garaje alquilada durante todo el año que genera:

Ingresos anuales: 1.200 €

Y tiene, a modo de ejemplo:

  • Comunidad: 180 €
  • IBI: 90 €
  • Seguro: 50 €
  • Otros gastos fiscalmente deducibles: 80 €

Total gastos deducibles: 400 €

El rendimiento neto simplificado sería:

1.200 € − 400 € = 800 €

Los importes son únicamente ilustrativos. Los gastos reales y su deducibilidad dependerán de las circunstancias de cada inmueble y propietario.

Para conocer cómo se utiliza ese rendimiento neto en la declaración, consulta nuestra guía sobre IRPF por el alquiler de una plaza de garaje.

Fuentes oficiales


Contenido de carácter informativo. La deducibilidad de cada gasto depende de sus características y del cumplimiento de los requisitos establecidos en la normativa fiscal vigente.

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